5 consejos para mejorar la conducta infantil

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La necesidad de establecer límites y normas ayuda a los niños a darles seguridad, controlar la situación y entorno que les rodea, colaborando en su tranquilidad psicológica y biológica, inhibiendo malos comportamientos, regulando su estabilidad emocional, fomentando su autocontrol y ayudando a expresar sus emociones de forma adecuada.

Decidir cuál es la actuación adecuada ante un comportamiento inadecuado, es complicado, por ello como psicólogo en Málaga me encuentro que en la mayoría de los casos se tiende a utilizar todos los recursos disponibles y formas de entender para mejorar ese comportamiento, siendo en muchas ocasiones esta falta de estabilidad y constancia una de las posibles consecuencias y normas instauradas, las que preceden el mal comportamiento en los niños, siendo ellos conscientes que de alguna u otra forma van a conseguir lo que ellos buscan. Por ello habría que cuestionarse desde el punto de vista psicológico, ¿cómo se le enseña a un padre  las normas qué deben seguir para la mejor educación de su hijo?

5 Consejos de un psicólogo para mejorar la conducta de un niño:

  1. Establecer límites y normas claras y bien definidas. Claras, concisas y bien definidas.
  2. Prestar la atención necesaria. No estar encima de sus actuaciones de forma constante, en la vida tenemos y tienen que aprender a valerse por sus motivaciones e inquietudes sin esperar que otros nos den el refuerzo necesario.
  3. Adaptar las peticiones a la edad del niño. Y extender esta demanda a los demás miembros del entorno para todos actuar y exigir de la misma manera.
  4. Controlar las emociones. Es mejor dejar pasar la ira y el enfado para intentar transmitir con tranquilidad y coherencia la norma que ha de cumplir y el por qué ha de seguir la rutina establecida.
  5. Ser constante y no amenazar. Es importante que el niño entienda que los logros se consiguen con esfuerzo al igual que la paciencia y la constancia de los padres por intentar que se cumplan las normas establecidas, sin amenazar con castigos que no sabemos que se puedan cumplir, ya que se pierde credibilidad y confianza del niño a los padres.

Por último desde el punto de vista de un psicólogo, hay que entender que el establecer límites o normas demasiado estrictas o excesivas en cuanto a cantidad, como el no poner ningún tipo de límites a su comportamiento, es igual de perjudicial. La paciencia y la constancia tanto en lo que se le pida como en la espera de resultados es la clave de los buenos resultados.