5 pasos en terapia psicológica para tratar la somatización

tratamiento psicologico para tratar la somatizacion en Malaga

¿Alguna vez has escuchado la frase “ yo somatizo ” ? Pues hoy nuestro psicólogo en Málaga te va a contar que es la somatización.

Hoy en día es muy común que la consulta del médico esté repleta de personas que sufren alguna dolencia o sintomatología que le está causando malestar, y que por tanto, genera una gran preocupación por la salud. Una vez realizada la entrevista y las exploraciones necesarias, es posible que no se encuentre ninguna alteración orgánica que justifique el malestar, por tanto, el siguiente paso será remitirlos al especialista correspondiente. Si una vez en el especialista y habiendo sometido al paciente a nuevas exploraciones y tratamientos no se ha encontrado causa orgánica a su sufrimiento, puede que estemos delante de un problema de somatización.

Actualmente, el 25de casos en las consultas de Atención Primaria corresponden a este tipo de casos. A veces, no son diagnosticados como un trastorno de somatización, sino que son diagnosticados como trastornos difusos sometiendo al paciente a un tratamiento orgánico y a sus consiguientes riesgos, sin pensar que quizás, el mejor tratamiento para esa persona es la terapia psicológica.

¿Qué es exactamente somatizar en psicología?

La somatización en psicología se refiere a cualquier síntoma corporal que surge o se incrementa en respuesta a factores psicológicos o situacionales. A partir de realizar numerosos estudios, parece ser que la mujer es la que presenta mayor tendencia a somatizar.

Las somatizaciones son muy frecuentes en personas que sufren depresión y ansiedad; encontrando además, bastante relación entre la somatización y el estrés.

Para entender mejor qué es la somatización, yo diría que es una forma de trasladar a nuestro cuerpo, en forma de síntomas físicos, problemas o conflictos personales.

“Escucha a tu cuerpo, pues tu cuerpo escucha todo lo que tu mente dice”

somatizacion en psicologia malaga 1

Síntomas de somatización en nuestro organismo

Las somatizaciones psicológicas pueden presentarse a través de diferentes síntomas o dolencias:

  • Gastrointestinales: Vómitos, dolor abdominal, náuseas, flatulencia, hinchazón, diarrea, intolerancias alimentarias.
  • Pseudoneurológicas: Amnesia, dificultad para tragar, pérdida de voz, sordera, visión borrosa, desfallecimiento, debilidad muscular, pseudoconvulsiones, dificultad miccional.
  • Síntomas dolorosos: Dolor difuso, dolor en extremidades, dolor de espalda, dolor articular, dolor al orinar, cefaleas.
  • Aparato reproductor: Dispareunia, dismenorrea, irregularidad en ciclos menstruales, hipermenorrea, vómitos a lo largo del embarazo, sensaciones quemantes en los órganos sexuales.
  • Cardiopulmonares: Dificultad respiratoria en reposo, palpitaciones, dolor torácico, mareo.

5 síntomas para identificar la somatización en psicología

  1. Lo primero y más importante, es básico conocer la historia del paciente. Esto nos dará numerosas pistas e indicios para saber cómo y dónde indagar.
  2. Descartar que padezca una enfermedad orgánica, que sea la que le produce ese dolor. A través de pruebas diagnósticas, valoraciones, etc.
  3. Tener en cuenta si el paciente está atravesando un episodio de trastorno psicológico, que pueda ser el causante directo de la somatización.
  4. Hay que buscar las causas psicológicas o del entorno que sean las responsables de que el paciente somatice.
  5. ¡Ojo! Es muy importante tener en cuenta algo, aunque el dolor no esté atribuido a ninguna causa física, no significa que el dolor no sea real, de hecho suelen ser intensos y prolongados a lo largo del tiempo.

Tratamiento psicologico en malaga para la somatizacion

¿Cómo se trabaja la somatización en terapia psicológica?

Toda terapia psicológico se inicia de la misma manera, con la evaluación. En ella se elabora una entrevista al paciente, y en caso necesario, se administran los test de evaluación. Concretamente, para el trastorno de somatización es bastante recomendable administrar el SCL-90, ya que incluye numerosas posibilidades de somatizaciones.

Es muy importante la actitud positiva del paciente, y que éste esté receptivo a la hora de comenzar la terapia. ¿Por qué digo esto? Muchos pacientes sienten miedo cuando el médico les sugiere que su problema no es físico, sino psicológico. Pasan por algunas fases: la negación, el enfado, y a veces, consiguen aceptarlo poniendo así remedio. Pero sin embargo, muchas otras veces, no consiguen llegar a esa última fase y siempre vagan entre el enfado y la negación de su problema. Es muy importante que nos paremos a reflexionar y pensar si verdaderamente merece la pena rechazar la terapia psicológica cuando es el tratamiento más recomendable para resolver los problemas, dificultades y sufrimiento que pueda tener una persona, mejorando así su calidad de vida.

En nuestro departamento de Psicología en Qicenter Málaga enfocamos el tratamiento de una manera totalmente individualizada y personalizada. Está enfocado a solucionar el problema, y en caso de que éste sea crónico, ayudar a aceptarlo y a mejorar la calidad de vida a través de las diferentes estrategias y herramientas que trabajaremos en terapia.

El tratamiento psicológico siempre trabaja dentro de varias áreas (laboral, familiar, individual, de pareja, social…) pero siempre estamos en contacto y en tratamiento de tres niveles comunes.

  • Nivel emocional y físico: Importancia de las emociones en los trastornos de somatización. Reconocerlas y saber gestionarlas. En terapia psicológica abordamos también a través de la relajación los problemas físicos que estén derivados de alguna somatización; o a través del Mindfulness la aceptación de que algunos dolores (enfermedades crónicas, por ejemplo) van a estar ahí, y por tanto, trabajarlo desde la aceptación. Además, contamos con la ayuda del equipo de Qicenter, donde, en caso de ser necesario, podemos combinar el tratamiento con la Fisioterapia u Osteopatía, y también con tratamiento de Acupuntura.
  • Nivel cognitivo: Tenemos que conocer cuáles son nuestros esquemas mentales. En caso de que estos nos hagan daño, intentar buscar pensamientos alternativos que nos ayuden y no nos perjudiquen.
  • Nivel conductual: Es decir, cómo actuamos frente al problema, cuál es nuestra reacción.

“Los problemas, los miedos, y las dificultades se han de enfrentar. Es la única forma que conozco para solucionarlos. La huida no entra dentro de los planes”